Gracias a los 270 metros construidos, se completa por fin el itinerario ciclista-peatonal que permite una conexión sostenible, segura y cómoda entre los dos municipios, transformando la movilidad en la zona y contribuyendo a la reducción de emisiones contaminantes.
Un proyecto que apuesta por la sostenibilidad
El nuevo tramo de la vía ciclista-peatonal Lezo-Donibane, ubicado en la carretera foral GI-3440, ha supuesto una inversión total de 1.949.782,87 euros (IVA incluido) y ha requerido 11 meses para su ejecución. La obra ha sido financiada por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa y cofinanciada a través de los Fondos FEDER de la Unión Europea.
Este proyecto está alineado con los objetivos de sostenibilidad y movilidad activa promovidos por la Diputación Foral de Gipuzkoa y responde a los principios de la Declaración Europea sobre el Uso de la Bicicleta. Además, fortalece la red de vías ciclistas y peatonales del territorio, contribuyendo a fomentar un estilo de vida saludable y respetuoso con el medio ambiente.
La construcción del tramo ha estado condicionada por la orografía abrupta de la zona y la falta de espacio. Para solventar estas dificultades, se ha ejecutado una innovadora estructura de hormigón armado en voladizo sobre el muro de contención existente. Este diseño permite una plataforma de 3 metros de ancho que garantiza la seguridad y comodidad tanto para peatones como para ciclistas.
La obra también ha implicado la renovación de la capa de rodadura de la carretera, la actualización de la señalización, el drenaje y la iluminación, así como la realización de anclajes bulonados y gunitado para asegurar la estabilidad del talud.
Obra financiada por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa a través de los Fondos FEDER, y ha contado con una inversión de 1,95 millones de euro

